domingo, 27 de diciembre de 2009

carta de una estatal desesperada a una municipal ídem

ludmilaaaaaaaaaa! el otro día te mandé un sms que decía eso: ludmilaaaaaa. pero, encima de todo, me rebotó el puto mensajito (hoy pienso que estaba negada y te lo debo haber mandado a tu casa, por eso no llegó). es que esto de la dgconch es devastador. el recorrido, la aceptación, el negociado, uno como objeto de justificación de los 20 palos que ganaron todos menos nosotros... encima los mosquitos. yo soy histérica de los mosquitos. el otro día (el día que te mandé el mensajito) fui desde el otro laburito que hago a veces, que antes me quedaba de camino, en carlos pellegrini y santa fe, y tardé hora y media en llegar. quién me va a pagar la cirugía reparadora de mi culo? encima esas vueltas que da el bondi, a mi me da ganas de vomitar, me baja el azúcar, me descompensa. llego todos los días abatida. después, cuando todo está por terminar, me toca pelearme para que, los choferes del orto, me lleven. viste que se creen que nos hacen un favor personal? los entiendo porque yo en su lugar estaría a las puteadas, pero qué culpa tengo. ahora basile me dijo que no le parecía que me fuera tan tarde y, mucho menos, sola, que me vaya cuando se va la secretaria del director, que se va cuando el director le dice... esa chiquitita, ojo, me da buchona mal. pero bueno, por lo menos a ella la llevan en camioneta sí o sí, así que me sumo porque si no, no me llevan. pero cuando tengo que ir a nuñez... puf... otra vez el orto dibujado. y nadie hace nada. yo no puedo creer. es indigno. este intendente nazi, que sigue incendiando asentamientos, que nos taladra con que el villero es malo, nos va a pegar, nos va romper el orto y a mi el único que me viene rompiendo el orto es él... bueh, cuestión que ese día que te mandé el mensajito, llegué descerebrada, deshidratada, al borde de las lágrimas porque lo mismo llegaba, entendés, en lugar de bajarme y llamar y decir: yo ahí no voy más, me voy a ver a un abogado, supero todos los obstáculos y, como todos, voy. cinco minutos por reloj para cruzar esa rotonda del orto. cinco minutos, ludmila, no sabía si protegerme del abuso estatal, de la cogida de los mosquitos o de los piropos de los camioneros que, a esta altura, se convirtieron en lo más sincero de la experiencia. imaginate que el que me dijo lo menos guarro, me gritó: "te chuparía toda" y una ahí, desamparadita de mierda, burguesita que dio el mal paso, calladita la boca no vaya a ser cosa que paren y te chupen en serio. a quién carajo se le dice que ese semáforo no anda, que los coches no paran, que los mosquitos bailan cumbia arriba de los fumicidas. un día a violeta se la van a llevar puesta en esa rotonda, acordate lo que te digo, capaz termine siendo el sacrificio necesario para nuestra salvación, pobre contadora.
cuando logro cruzar, todavía queda todo ese camino de ruta, alguien se dio cuenta que para llegar a la puerta hay que caminar por la ruta? quién fue el perverso que hizo la entrada peatonal más lejos que la vehicular? vos viste lo que hay que caminar para llegar a la puerta? y los mosquitos... los putos mosquitos que son democráticos y pican a todos por igual, bah, me parece que a mi me pican más.
ese día, el del sms fallido, se me saltaban las lágrimas, pero encima se te pueden saltar tranquilamente porque no hay nadie que te vea, yo me quedo sola de toda soledad en mi ala del palacio. tan mal estoy que hice lo que hacía años que no hacía y pensé que no tendría que volver a hacer: lo llamé a mi papà, boluda. como cuando lo llamaba para que me busque en moreno porque me había agarrado el diluvio y no llegaba a luján ni en pedo. y mi papà se levantaba y me encontraba. en el medio de la multitud, pobre generador de edípicas hijas, en moreno, porque yo le decía que estaba en moreno, sin mas precisión, y él igual llegaba, me llevaba de vuelta a casa a mi y a toda la banda que se enganchaba. cuestión que lo llamé y le dije: llamalo al ministro, papá. y qué le digo, hija? que me saque de acá, papá. podés creer? que una tiene que llegar a esta década de su vida para pedirle al papà que toque un contacto que te saque del infierno. es muy fuerte. antes pensaba que iba a aguantar el verano. ahora pienso en un día de enero, 40 grados a la sombra, arriba del 101 pegajoso, y no sé, creo que no paso de la primera quincena porque antes me derrito. qué hicimos para merecer esto? me voy a tomar este emilio para escribir otro post en el blog. y también le voy a escribir una carta al ministro donde le voy a contar qué significa para una persona común (no común como el hijo de puta empresario) aceptar las órdenes prepotentes de una presidenta de agencia que no tiene idea de lo que es la noción de liderazgo. vos viste al delegado anulado como un expediente más. vos viste el auto obsceno del nuevo "coco"? vos viste las banderas del despacho del director? (yo le chupo las medias, no me importa nada: el lunes le regalo una virgencita de luján) vos viste las dimensiones del bañito del medio? yo no entro, tengo que hacer la parabólica, quiero demandar al arquitecto que dirigió este negociado, no por el vuelto que se guardó, sino por el baño desproporcionado que aprobó. vos viste los plasmas? viste los muebles viejos en combinación con los nuevos? viste a las cuatro viejas chetas de la agencia armando el arbolito? cuatro personas para armar ese arbolito pedorro? viste el horno pizzero? y la heladera? todo el fin de semana va a estar funcionando esa heladera vacía, gastando la electricidad, el bien no renovable que después te endosan en el sentimiento de culpa colectivo: ey, la caca no trae suerte (viste esa campaña, que patético es... ey, en lugar de che... si nosotros decimos che, no decimos ey). viste la jugada de poner a basile como director operativo? viste que lo querían poner a angelito? qué mala suerte que aceptó basile, porque donde lo nombraban al otro, yo ni llamaba para avisar: directamente me iba a la mierda. bah, para qué ir si ya estamos en la mierda misma.
y alberto? podés creer que no sé si el pibe me toma el pelo o ya está con alzheimer. yo me rocío en off pensando que es nafta y que me voy a prender fuego, empiezo a toser de lo tóxico que es ese insecticida del orto y el viejo me dice: qué rico perfume. me está jodiendo?
encima no coincidimos ni para que tu combi que te aleja, a mí me acerque. te conté del primer día que me fui a lomas de zamora? de la idiota de personal pidiéndome certificado de que mi madre está loca? y de violeta te conté? me la crucé en el bondi, porque ahora todos nos cruzamos, claro, si solo llegan tres bondis al infierno. pobre violeta. esas arpías la van a matar (si antes no se la lleva puesta un auto en el cruce). no sabés lo que fue ese momento, yo tejiendo en el 101 para no pensar y a las dos paradas se sube violeta. creí que me tragaba el ovillo. la mina me hablaba bajito porque tenía ganas de hablar mal de las mierdas esas de personal. si acá no están, violeta, por qué me hablás con señas? no entendí ni la mitad de lo que me dijo y, encima, nos pasamos dos paradas.

bueh, me voy a llorar a la iglesia de pompeya y si no nos vemos: felices pascuas.

mudanza virtual

aprovechando la mudanza de las dependencias públicas, mudé también mis dependencias virtuales. así que: casa nueva, blog nuevo. de a poco iré acomodando los viejos post en este nuevo blog. mientras tanto, vayan y vengan que, total, macri pone chofer. guarda con el dengue.